sábado, 20 de marzo de 2010

Carta a las Madames del Cheque en Blanco

Carta a las Madames del Cheque en Blanco
Madames del Cheque en Blanco, ustedes deberían meditar su bajeza y miseria moral, cuando reciben los cheques ...
Carlos Tena | Para Kaos en la Red | Hoy a las 17:56
www.kaosenlared.net/noticia/carta-madames-cheque-blanco
Descaradas Madames* del Cheque en Blanco:

No sé si van a entenderme, porque entre los gritos histéricos que acostumbran a lanzar en su Manifestaciones de Cámaras (lo digo porque ustedes son siempre menos que las cámaras que les graban, sin que a ningún periodista se le haya molestado en su trabajo), y las soflamas que brotan de sus fauces, mucho me temo que sean incapaces de leer serenamente esta carta, que les dedico con todo mi desdén (el desprecio es para quienes les pagan, que son mil veces más peligrosos para la democracia), como ciudadano, como demócrata y como periodista, pero no de esos que les entregan euros para seguir organizando su circo mediático, ofendiendo la memoria y la dignidad de todos los payasos del mundo, sino de los que jamás hemos recibido otro pago, que el del afecto y el cariño de muchos honrados y honestos compatriotas suyos. En ese sentido, me considero multimillonario.


En mis casi seis años de trabajo en Cuba, en un centro dependiente del Ministerio de Cultura, supe calibrar con todo detalle, de cerca e in situ, las dificultades económicas que vive su pueblo (duras y a veces muy severas), pero también me preocupé por acompañar a la bodega* a varios/as de mis compañeros/as de trabajo, por lo que conozco perfectamente la cantidad de alimentos que el gobierno les entrega cada mes con la libreta, que nunca alcanza pero que nadie posee en otros países del mundo, mitigando en buena parte el infame bloqueo que ustedes, en el colmo de la vesania, defienden, apoyan y alientan; pero también, Madames del Cheque en Blanco, he constatado la subvención de que gozan los servicios de energía eléctrica, teléfono, gas, agua, etc., como también he podido presenciar el derroche ostentoso (porque lo tienen) de aire acondicionado de sus hogares, por cierto cada vez mejor pertrechados gracias al dinero que la misma Martha Beatriz Roque reconoce reciben de la SINA (el enemigo más brutal de Cuba), sus visitas a los comercios donde se surten los diplomáticos extranjeros (Galerías Palco y Paseo), y otras ventajas que coadyuvan a algo muy curioso, aunque parecido a lo que acontece hoy en la Venezuela bolivariana: Quienes más duramente critican el socialismo, quienes más mienten, quienes más alzan la voz, quienes más insultan a la verdad y a la democracia, son los que más dinero y medios poseen.


Las argentinas Abuelas de la Plaza de Mayo, a las que ustedes ofenden desde hace años, padecieron y sufren aún, el recuerdo de las torturas, el asesinato y la desaparición de cientos, miles de sus esposos, hijos, hermanos, nietos, manteniendo incólume su grito en medio de la agresión y el desprecio de la policía de la dictadura, sin que el gobierno USA mostrara jamás su consternación, no sólo por los crímenes cometidos en su país (resultado de las actividades de un Premio Nobel de la Paz como el genocida Henry Kissinger), sino por los de Pinochet en Chile (con la colaboración del anteriormente citado), más la de John Dimitri Negroponte, otro consternado ciudadano yanqui, que únicamente es responsable de centenares de miles de asesinatos en El Salvador, Costa Rica, Honduras, Nicaragua, Panamá, Guatemala, México, Perú, Colombia, Ecuador, Venezuela, etc.


Madames del Cheque en Blanco, ustedes deberían meditar su bajeza y miseria moral, cuando reciben los cheques que, por medio de las empresas de Juan Luís Cebrián y Carlos Slim, procedentes a su vez de agencias yanquis como la USAID, donde colaboran criminales confesos (que nunca procesados, por que en USA no se abren autos contra los terroristas buenos), o con la inestimable ayuda de todo tipo que les proporcionan diplomáticos independientes que viven en La Habana como representantes de sus gobiernos (USA, Alemania, Chequia, Polonia, Dinamarca), políticos babeantes, intelectuales pesebreros, periodistas corrompidos o actrices compradas a lo Judas, como Pilar Bardem, que ya no distinguen un nabo de una alpargata.


En Marzo de 2010, debo afirmar que José Manuel Martín Medem fue el corresponsal del medio público (hoy propiedad de una empresa privada) más objetivo y veraz, crítico pero respetuoso, que nunca hubo en la isla, al que los directivos del PP, y luego del PSOE, impidieron emitir un reportaje sereno y objetivo, realizado en las prisiones cubanas, porque (según esos censores) el documental era muy beneficioso para la Revolución, documento que el propio colega me mostró en la delegación de RTVE en La Habana, y en el que se demostraba que el trato dado a los reclusos, cumplía ampliamente lo escrito en la Ley Penitenciaria de cualquier democracia europea, con una sola pero sutil diferencia: que en España esa Ley se la pasa el ministro del ramo por debajo de los orígenes. Los derechos humanos se respetan en el estado español, tanto como el Ku Klux Klan a la comunidad afro americana.


En España, Madames del Cheque en Blanco, todas ustedes estarían en prisión, aplicándoles un sencillo artículo del Código Penal, tan elemental como el que sigue:

Artículo 592. (Mantener inteligencia u otra relación con Gobiernos extranjeros)


1. Serán castigados con la pena de prisión de cuatro a ocho años los que, con el fin de perjudicar la autoridad del Estado o comprometer la dignidad o los intereses vitales de España, mantuvieran inteligencia o relación de cualquier género con Gobiernos extranjeros, con sus agentes o con grupos, Organismos o Asociaciones internacionales o extranjeras.

Ustedes, Madames del Cheque en Blanco, desarrollan todas esas ilegales actividades descritas en el párrafo anterior; no tienen el menor remordimiento a la hora de poner en peligro la vida de sus compatriotas, la de sus familiares (no todos los de su casta son de esa catadura), y seguramente bailarían de alegría si, de nuevo, un amigo suyo como Luis Posada Carriles, volara un aparato de Cubana de Aviación, con decenas de pasajeros a bordo, o derramarían en el Puerto de La Habana, o en el río Cauto, o en la Ciénaga de Zapata, larvas del mosquito Aedes Aegypti para provocar una epidemia de dengue hemorrágico, como ya hizo la CIA en el pasado. Y son irresponsablemente culpables de los ataques injustos que recibe el sistema más equitativo de América Latina, ya que sus presuntas críticas no son tales, sino alharaca histérica y teatral, montada gracias al dinero manchado de sangre, e impulsada por el deseo de sus mamporreros por imponer en el país un capitalismo salvaje, que Batista y sus gángsters trataron en vano de perpetuar en la Mayor de las Antillas.


En cierta ocasión, declaré en una entrevista que eran escasos los cubanos que no criticaban las medidas que toma el gobierno, para paliar las necesidades de la sociedad. Forma parte del carácter rebelde que caracteriza al ciudadano. Pero esa insatisfacción permanente, se debe también a la infantil creencia de que en el llamado primer mundo atamos los perros con longaniza.

Al parecer, quienes ejercen su inalienable derecho a la crítica, no quieren reconocer que el sistema no puede dar más de lo que regala; se niegan a justipreciar los inmensos esfuerzos necesarios (en los que toda la sociedad ha participado de una u otra forma), para haber logrado que Cuba sea el primer país del continente en esperanza de vida, en menor porcentaje de mortalidad infantil, en una total atención médica gratuita, en ínfimo número de víctimas por desastres naturales, en apabullante cantidad de graduados, etc. Eso lo consideran ya como algo natural. Hace tantos años que disfrutan de ello, que algunos ya no calibran la importancia real que tiene mantener todos esos derechos mientras se sufre un asedio militar y económico, cultural y técnico de más de medio siglo.

Cuando se le pregunta a un español, sueco, danés, o belga: ¿De dónde cree que sale el dinero de que dispone la isla? ¿Conoce las cifras que se gasta el Estado cubano para que todos sus ciudadanos, sin excepción, tengan derecho a gozar de esos logros citados? ¿Sabe lo que le cuesta proporcionar estudios universitarios a todo el que lo desee? ¿Se hace una ligera idea de los miles de millones de dólares que todo ello supone, en medio de un estado de sitio, que jamás en la historia reciente ha recibido un pequeño país, por parte de la primera potencia militar del orbe?

Entonces pone cara de póker. Hay que refrescar su memoria. Cuba no es una potencia industrial, pertenece al ámbito agrícola, al turístico, y el poco dinero que llega, insisto, condicionado por ese bloqueo económico brutal, se reparte de manera inteligente, equitativa, lo que no significa que en ciertas ocasiones no existan errores humanos, fallos, corruptelas, desorganización, mala gestión, etc. Como en todo sistema, porque ninguno es perfecto.

Madames del Cheque en Blanco: Lo más hermoso de la sociedad cubana es la ausencia de agresividad, de violencia, de crispación social, típicas lacras en Estados Unidos o Europa, en las que resulta normal el asesinato diario, la violencia policial, las manipulaciones en prensa-radio-TV, la estafa, la corrupción multimillonaria, el paro laboral, la violación sistemática de los derechos más elementales, la tortura, la televisión al servicio de la incultura, los malos tratos y las monarquías. Son ustedes una excepción a ese estado, donde la paz social es el inmenso tesoro que quieren romper de cuajo.

Me limito a esbozar una sonrisa, cuando me dicen que la crítica en Cuba no existe, porque es diaria y constante. Un cubano no está jamás satisfecho y lo proclama en las habituales reuniones en el centro laboral, en los comités de vecinos, en los núcleos de trabajo y demás órganos de representación sociales, de donde salen las soluciones pertinentes.


Pero hay otro cubano/a, el que se pasa el día hablando mierda, sin aportar su grano de arena, su análisis constructivo, que no quiere mirar a El Salvador, ni a Honduras, ni a Guatemala, ni a la Republica Dominicana, y menos a Haití, países que deben ser sus referencias más cercanas, donde además hay democracia a la española.


El sarcasmo más tremendo es que Cuba, primera potencia cultural de Latinoamérica, está obligada por sus enemigos a vivir como tercermundista en el plano económico. Y aún así, su patria no ataca a ninguna otra nación, sino que sus profesionales se reparten por el mundo salvando vidas humanas y educando en zonas mucho más pobres y alejadas del Caribe. ¿Quién puede negar esa maravillosa evidencia?

Madames del Cheque en Blanco, sigan provocando a sus paisanos, continúen por la senda de la ignominia y la traición, que quien siembra vientos, recogerá tempestades.


Nota. – Una Madame es una profesional que detenta la dirección de un prostíbulo, o sea, una mujer de la ralea de las Madames

Nota. – Establecimiento en el que los ciudadanos cubanos reciben buena parte de sus alimentos básicos, de forma gratuita, cada mes


Carlos Tena en Kaos en la Red

domingo, 14 de marzo de 2010

¿ÉSTO LO ARREGLAMOS ENTRE TODOS?


P. Recife

Cabezas visibles del capitalismo como Garrigues Walker, Gómez Navarro,
Guillermo de la Dehesa y Miquel Roca han dado pie a la Fundación
Confianza con el fin de salir cuanto antes de la crisis
según sus portavoces.

El buque insignia de la fundación es la web y campaña publicitaria (4,6
millones de euros) “esto solo lo arreglamos entre todos” con la que nos
están bombardeando a diario. Y, por si fuera poco, una veintena de
entidades financieras y patronales (BBVA, Endesa, Telefónica, Caja
Madrid, Mercadona, El Corte Inglés, Mapfre, etc, etc) son las que ponen
la pasta gansa –se habla de 60 millones de euros- para mantener el
asunto lo que haga falta. Los medios de comunicación, haciéndoles la
cama, han destacado “el positivismo y optimismo que rebosa, además
de un poco de esperanza y de ilusión” y “Que uno no encuentre
trabajo y le vayan las cosas mal, no es motivo para arremeter contra
una página web, carente de maldad
, cuyo único cometido es dar algo
de luz ...
” (el subrayado es nuestro).

Los plumíferos del capital hacen bien su labor de confusión. Refuerzan,
con toda la mala baba, los argumentos que leemos en la web: “Queremos
arreglar esto, y no vamos a esperar a que nadie lo haga por nosotros.
Porque si no lo arreglamos nosotros, ¿quién lo va a hacer?”…, “Llevamos
demasiado tiempo viendo en todas partes lo mal que está todo. Es casi
lo único que nos cuentan. Pero la crisis no solo está ahí fuera,
también está en nuestras cabezas. Nos ha hecho perder la confianza, nos
ha contagiado el pesimismo, el desánimo”..., “ Esto es lo primero que
debemos arreglar, queremos recuperar la confianza”. “Tenemos motivos
para animarnos. En esta web encontrarás muchos
” Y, claro está,
ocultan las verdaderas razones de todo este tinglado de propaganda
capitalista (significativo es, que de hecho, no haya una sola
organización, asociación o plataforma popular en esa fundación). Que
además utilicen la colaboración, consciente o no, de escritores,
presentadores, cocineros y otras personas mediáticas no les da la razón
ni hace sus argumentos más válidos.

La clase obrera, los ciudadanos en general, solo pueden ver en esta
campaña una manipulación y un insulto a su cada vez mas deteriorada
situación. Los mismos que promocionan esta campaña son los que
despiden, bajan salarios, quieren imponer una jubilación a los 67 años,
un despido más barato, privatizan la sanidad o deterioran la educación,
pagan menos impuestos que nadie y obtienen unos beneficios y pensiones
escandalosos, por citar solo algunos aspectos de su catadura.
Mientras, la clase obrera, el pueblo, vive la crisis quedándose sin
trabajo, sin vivienda, sin recursos, pasando hambre y con una negra
perspectiva de futuro. Esta y no otra es la realidad, lo disfracen de
falta de confianza o de estado mental (¿?) personal.

Afirmar, como hacen estos neohagiográfos, que esta campaña es “carente
de
maldad
” es simplemente una mentira. Esta campaña ha nacido
con la peor de las intenciones para nuestra clase, ha salido lanzada
para adormecer a las clases populares y hacerlas creer que ayudando a
solucionar la crisis que ellos han creado vamos a vivir mejor. El
objetivo de la clase obrera y del pueblo no es solucionarles sus
problemas
(como ha hecho el gobierno dándoles miles de millones
de euros de todos); si no los nuestros, que pasan por hacerles pagar su
crisis, derrocarlos e imponer un poder popular que, hoy y aquí, solo
puede ser una República Popular y Federal.

Llevan razón cuando dicen que no podemos esperar que nadie lo haga por
nosotros. Sin embargo, obvian deliberadamente la lucha de clases, que
cambia radicalmente el enfoque que se da a la frase: solo nosotros,
solo la unidad obrera y popular podrá acabar con sus privilegios y de
quienes los representan. Y la confianza que debemos recuperar no es en
ellos ni en sus cuentos de hadas, si no en nuestra fuerza como clase,
en nuestra capacidad organizativa y unitaria. Lo deja claro “La
Internacional
”:

“Ni en dioses, reyes ni tribunos/ está el supremo salvador/ Nosotros
mismos realicemos/el esfuerzo redentor”.


Esta campaña, como tantas otras que últimamente proliferan como setas
desde el gobierno, partidos y organizaciones afines a las clases
dominantes, solo tiene un objetivo: engañar y equivocar al pueblo.
Seamos vigilantes y no caigamos en sus trampas.

La única esperanza para nuestro pueblo es traer la III República, la
única que puede garantizar nuestros derechos.

Pongámonos a la tarea.

Tomado del periódico Octubre nº34

domingo, 7 de marzo de 2010

¿Para quién la muerte es útil?

ENRIQUE UBIETA GÓMEZ. La absoluta carencia de mártires que padece la contrarrevolución cubana, es proporcional a su falta de escrúpulos. Es difícil morirse en Cuba, no ya porque las expectativas de vida sean las del Primer Mundo —nadie muere de hambre, pese a la carencia de recursos, ni de enfermedades curables—, sino porque impera la ley y el honor. Los mercenarios cubanos pueden ser detenidos y juzgados según leyes vigentes —en ningún país pueden violarse las leyes: recibir dinero y colaborar con la embajada de un país considerado como enemigo; en Estados Unidos, por ejemplo, puede acarrear severas sanciones de privación de libertad—, pero ellos saben que en Cuba nadie desaparece, ni es asesinado por la policía. No existen “oscuros rincones” para interrogatorios “no convencionales” a presos-desaparecidos, como los de Guantánamo o Abu Ghraib. Por demás, uno entrega su vida por un ideal que prioriza la felicidad de los demás, no por uno que prioriza la propia.

En las últimas horas, sin embargo, algunas agencias de prensa y gobiernos se han apresurado en condenar a Cuba por la muerte en prisión, el pasado 23 de febrero, del cubano Orlando Zapata Tamayo. Toda muerte es dolorosa y lamentable. Pero el eco mediático se tiñe esta vez de entusiasmo: al fin —parecen decir—, aparece un “héroe”. Por ello se impone explicar brevemente, sin calificativos innecesarios, quién fue Zapata Tamayo. Pese a todos los maquillajes, se trata de un preso común que inició su actividad delictiva en 1988. Procesado por los delitos de “violación de domicilio” (1993), “lesiones menos graves” (2000), “estafa” (2000), “lesiones y tenencia de arma blanca” (2000: heridas y fractura lineal de cráneo al ciudadano Leonardo Simón, con el empleo de un machete), “alteración del orden” y “desórdenes públicos” (2002), entre otras causas en nada vinculadas a la política, fue liberado bajo fianza el 9 de marzo del 2003 y volvió a delinquir el 20 del propio mes. Dados sus antecedentes y condición penal, fue condenado esta vez a 3 años de cárcel, pero la sentencia inicial se amplió de forma considerable en los años siguientes por su conducta agresiva en prisión.

En la lista de los llamados presos políticos elaborada para condenar a Cuba en el 2003 por la manipulada y extinta Comisión de Derechos Humanos de la ONU, no aparece su nombre —como afirma, sin verificar las fuentes y los hechos, la agencia española EFE—, a pesar de que su última detención coincide en el tiempo con la de aquellos. De haber existido una intencionalidad política previa, no hubiese sido liberado once días antes. Ávidos de enrolar a la mayor cantidad posible de supuestos o reales correligionarios en las filas de la contrarrevolución, por una parte, y convencido por la otra de las ventajas materiales que entrañaba una “militancia” amamantada por embajadas extranjeras, Zapata Tamayo adoptó el perfil “político” cuando ya su biografía penal era extensa.

En el nuevo papel fue estimulado una y otra vez por sus mentores políticos a iniciar huelgas de hambre que minaron definitivamente su organismo. La medicina cubana lo acompañó. En las diferentes instituciones hospitalarias donde fue tratado existen especialistas muy calificados —a los que se agregaron consultantes de diferentes centros—, que no escatimaron recursos en su tratamiento. Recibió alimentación por vía parenteral. La familia fue informada de cada paso. Su vida se prolongó durante días por respiración artificial. De todo lo dicho existen pruebas documentales.

Pero hay preguntas sin responder, que no son médicas. ¿Quiénes y por qué estimularon a Zapata a mantener una actitud que ya era evidentemente suicida? ¿A quién le convenía su muerte? El desenlace fatal regocija íntimamente a los hipócritas “dolientes”. Zapata era el candidato perfecto: un hombre “prescindible” para los enemigos de la Revolución, y fácil de convencer para que persistiera en un empeño absurdo, de imposibles demandas (televisión, cocina y teléfono personales en la celda) que ninguno de los cabecillas reales tuvo la valentía de mantener. Cada huelga anterior de los instigadores había sido anunciada como una probable muerte, pero aquellos huelguistas siempre desistían antes de que se produjesen incidentes irreversibles de salud. Instigado y alentado a proseguir hasta la muerte —esos mercenarios se frotaban las manos con esa expectativa, pese a los esfuerzos no escatimados de los médicos—, su nombre es ahora exhibido con cinismo como trofeo colectivo.

Como buitres estaban algunos medios —los mercenarios del patio y la derecha internacional—, merodeando en torno al moribundo. Su deceso es un festín. Asquea el espectáculo. Porque los que escriben no se conduelen de la muerte de un ser humano —en un país sin muertes extrajudiciales—, sino que la enarbolan casi con alegría, y la utilizan con premeditados fines políticos. Zapata Tamayo fue manipulado y de cierta forma conducido a la autodestrucción premeditadamente, para satisfacer necesidades políticas ajenas. ¿Acaso esto no es una acusación contra quienes ahora se apropian de su “causa”? Este caso, es consecuencia directa de la asesina política contra Cuba, que estimula a la emigración ilegal, al desacato y a la violación de las leyes y el orden establecidos. Allí está la única causa de esa muerte indeseable.

Pero, ¿por qué hay gobiernos que se unen a la campaña difamatoria, si saben —porque lo saben—, que en Cuba no se ejecuta, ni se tortura, ni se emplean métodos extrajudiciales? En cualquier país europeo pueden hallarse casos —a veces, francas violaciones de principios éticos—, no tan bien atendidos como el nuestro. Algunos, como aquellos irlandeses que luchaban por su independencia en los años ochenta, murieron en medio de la indiferencia total de los políticos. ¿Por qué hay gobernantes que eluden la denuncia explícita del injusto confinamiento que sufren Cinco cubanos en Estados Unidos por luchar contra el terrorismo, y se apresuran en condenar a Cuba si la presión mediática pone en peligro su imagen política? Ya Cuba lo dijo una vez: podemos enviarles a todos los mercenarios y sus familias, pero que nos devuelvan a nuestros Héroes. Nunca podrá usarse el chantaje político contra la Revolución cubana.

Esperamos que los adversarios imperiales sepan que nuestra Patria no podrá ser jamás intimidada, doblegada, ni apartada de su heroico y digno camino por las agresiones, la mentira y la infamia.